Nos hospedamos en el hotel y la verdad es que fue una gran elección. El hotel está a escasos pasos de la estación de Ebisucho, a una cuadra de Shinsekai y muy cerca de la torre Tsutenkaku, así que es perfecto para salir a caminar y disfrutar de la zona también por la noche.
Algo que me encantó fue su ubicación, porque tienes muchísimo que conocer sin necesidad de estar tomando trenes todo el tiempo. Puedes caminar hasta Nipponbashi, visitar Kuromon Market y seguir hasta Dotonbori, disfrutando de todo lo que encuentras en el camino. Osaka es una ciudad que se disfruta mucho caminando y, desde aquí, tienes varios de sus lugares más interesantes al alcance.
La habitación estaba impecable y el personal siempre fue muy amable y atento. Y un detalle que merece una mención especial: ¡las pijamas del hotel son buenísimas! Son esas pequeñas cosas que hacen que la estancia sea todavía más agradable.
Si eres fan del anime y la cultura otaku, la ubicación también es un gran plus. A unas cuadras encontrarás Nipponbashi, con una enorme variedad de tiendas de figuras. Además, hay precios increíblemente baratos, así que puedes aprovechar para hacer tus compras y regresar caminando al hotel sin complicaciones.
Definitivamente, volvería a hospedarme aquí en mi próxima visita a Osaka. La combinación de ubicación, limpieza, excelente atención y buen precio hizo que nuestra experiencia fuera muy buena. Es de esos hoteles que recomendaría sin dudarlo.