Excelente atención desde el momento de nuestra llegada. Nos asignaron una hermosa habitación con vistas a la calle y a la tienda Louis Vuitton de Saint-Germain-des-Prés, lo que hizo nuestra estancia aún más especial. Las sábanas y toallas eran de gran calidad, los amenities de primera categoría y siempre tuvimos a nuestra disposición café, té e infusiones. El desayuno fue magnífico, pero lo que más me impresionó fue el lugar donde se sirve: un espacio con una decoración única, un techo espectacular y unas paredes tan hermosas que me encantaría tener algo parecido en mi propia casa. Quiero agradecer especialmente a Théodore, así como a todo el equipo de recepción, al personal del comedor y a todos quienes hicieron nuestra estancia tan agradable.Sin duda, volveremos cada vez que estemos en París. ¡Muchas gracias!