La experiencia en Nothafagus no cumplió completamente mis expectativas considerando el valor pagado $407.000. El principal inconveniente fue el estacionamiento, ubicado a unos 200 metros del hotel, en un sector de acceso público con alto flujo de turistas. No existe un espacio exclusivo para huéspedes, por lo que se debe estacionar donde haya disponibilidad, lo que no brinda tranquilidad, especialmente después de un viaje largo y con equipaje. En mi caso, debà dejar el vehÃculo junto a vans de turismo y regresar caminando. Como aspecto positivo, se nos permitió dejar el equipaje necesario para la estadÃa previamente en recepción.
Una vez dentro, la experiencia mejoró. La infraestructura es hermosa y está muy bien integrada a la naturaleza. Destaco la excelente atención de Nicolás Mondaca, quien nos acompañó amablemente hasta la habitación.
La habitación ofrece una vista espectacular, es amplia, cómoda y luminosa, con una terraza muy agradable. Sin embargo, el baño requiere modernización: la bañera de hidromasaje es antigua y la ducha se obstruÃa, acumulando agua durante su uso.
Las piscinas interiores a distintas temperaturas y exteriores, son un punto fuerte. No obstante, la atención en la barra fue deficiente, pedà un jugo de naranja con plátano que figuraba en la carta y no estaba disponible. En un hotel de esta categorÃa no deberÃan faltar insumos tan pero tan básicos para una preparación simple.
En general, la estadÃa fue buena, pero considerando el precio, faltó.