Apartamento en la zona universitaria, a diez minutos andando de las dos torres, a doce de la plaza mayor de Bolonia. El apartamento tiene un diseño extraordinario, con muchas comodidades, no sólo TV de sesenta pulgadas, sino también PlayStation, juegos de luces, frigorífico, lavavajillas, lavadora, aire acondicionado, un sofá de escándalo, una biblioteca de arte,...
El apartamento no está en el hotel, sino apartado un par de kilómetros. Hay que hacer el Check-in primero y luego desplazarte al apartamento. Sin embargo, los propietarios, muy amables, te gestionan el taxi y te acompañan, sin problemas.
La zona es muy céntrica, a nada de tiempo de cualquier sitio. Aunque parezca muy deteriorada (muchos graffiti, algunos borrachuzos dando vueltas) no suelen meterse con nadie. Como hemos ido en verano, las calles estaban bastante solitarias, pero supongo que en época escolar estará bastante más animado. Por cierto, no creo que haya problemas de ruido, las ventanas contaban con un buen doble aislamiento.
Consejo para los propietarios: los clientes vienen muy cansados del viaje, así que si no entienden desde el principio por qué hay que pagar primero, explicadles antes que, en caso contrario, hay que ir tras el Check-out a pagar, con lo que el trayecto es doble.