Opinión verificada
4/10 Regular
Camila
7 sept. 2026
El hotel tiene una ubicación privilegiada y el acceso a la playa es, sin duda, su mayor punto a favor, poco más puedo destacar. El hotel se siente muy, muy viejo… la decoración de las habitaciones y del restaurante principal parece sacada de los años 80, con jarrones chinos y cosas que no tienen nada que ver con el estilo del hotel.
La comida es bastante normal, no es mala, pero tampoco está a la altura de un 5 estrellas. Conseguir un camastro en la piscina es prácticamente como jugar a Los Juegos del Hambre, hay que levantarse a las 7am para tener alguna posibilidad. Si no, toca ir a la piscina trasera, donde ni siquiera se ve el mar.
El servicio es prácticamente inexistente. Una sola persona atiende toda la zona de piscina y prepara las bebidas, por lo que puedes esperar fácilmente 40 minutos por una Coca-Cola o ir a buscarla tú mismo.
También tuvimos varios problemas durante la estancia. la primera noche no funcionó el aire acondicionado, la segunda descubrimos que el supuesto room service dependía de si la persona que atendía el teléfono tenía ganas de gestionarlo, y la tercera estuvimos unos 30 minutos sin agua.
Las almohadas: la mia era una piedra y la de mi marido blandita blandita. Después descubrimos que tenían “menú de almohadas” pedí otra y me trajeron… otra piedra.
La ubicación salva al hotel, pero no es un 5 estrellas. Como mucho, 3 estrellas. Trabajo en hotelería y sé que los estándares pueden variar, pero este hotel esta lejos de las 5.
































