cuando fui a subir desde la planta - 2 del garaje a la calle, no tenía la llave para el ascensor, así que me tuve que subir las dos plantas andando con las maletas y todo el peso, comenté lo ocurrido y me dijeron que ese día no tenían la llave…. que intentarían conseguir una, ni se disculparon. La habitación y el baño diminutos, no hay donde dejar la maleta. butaca y una mesa delante del aire acondicionado y la habitación no se enfría. el Wi-Fi imposible de poner, llamo al teléfono disponible 24 horas, pero no contesta nadie y me cuelgan. por fin después de un montón de llamadas, me dijeron que la info de la habitación estaba mal y cuando insinué que podrían corregirla me comentaron sin inmutarse que la gente lo que hacía es que les llamaba y le decían la info correcta, una respuesta muy profesional,cómo se puede ver. La neverita de la habitación esta dentro del armario ropero y por eso tienes muy poco espacio para colgar ropa que tiene que ser muy corta porque si no no cabe. Los zapatos tampoco los puedes meter dentro del armario. Cuando reservé la habitación por Internet, la pagué con mi tarjeta de crédito y luego me la volvieron a cobrar por error al llegar, me pidieron disculpas por primera vez pero vamos, que muy profesionales no son. No recomiendo este Hotel para nada. Además el personal es sumamente antipático cuando les comentas que algo no funciona y no se disculpan ni reconocen sus errores. Se ve falta de profesionalidad y mucha soberbia en todo lo que hacen.