Aprovecha las vacaciones para acercarte al Museo Británico y descubrir una de las colecciones de tesoros más grandes del mundo. Durante 250 años, innumerables visitantes se han alojado en los hoteles del barrio londinense de Bloomsbury, en las cercanías del museo, para sumergirse en una atmósfera llena de historia. Hoy en día, sigue siendo uno de los museos más populares del mundo y su colección permanente se puede admirar de forma totalmente gratuita. Abre todos los días del año de 10:00 a 17:30 (hasta las 20:30 los viernes), excepto en Viernes Santo, Navidad y Año Nuevo.

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    Artefactos antiguos

    Con su extensa colección de artefactos de hasta más de 7000 años, procedentes de civilizaciones como la griega y la romana, el Museo Británico es un lugar ideal para descubrir el esplendor de la Antigüedad. Los controvertidos mármoles de Elgin, procedentes del Partenón de Atenas, son tan imponentes que disponen de su propia sala. La piedra de Rosetta, con sus textos multilingües que permitieron desentrañar los misterios de los jeroglíficos egipcios, es uno de los artefactos que más atraen a los visitantes. Las momias egipcias son otra atracción que no te puedes perder, pero te recomendamos que las visites a plena luz del día, ya que la sala se vuelve bastante inquietante al caer la tarde.

    Foto de Mario Sánchez Prada (CC BY-SA 2.0) modificada

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    Historia intimista

    Los monumentos a gran escala no son lo único que nos permite conocer mejor el pasado, ya que los objetos pequeños pueden resultar igual de evocadores. Te sugerimos que explores los elaborados artefactos de la Ilustración que encontrarás en la Biblioteca del Rey, recubierta de paneles de madera, y que examines de cerca las famosas piezas de ajedrez de Lewis, de origen vikingo. En varias salas también encontrarás pesas africanas y monedas romanas que podrás tocar con tus propias manos, acompañado de voluntarios que responderán a todas tus preguntas. No hay nada como estas actividades interactivas para entrar en contacto directo con el pasado.

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    El Gran Patio

    No hay dos paneles de vidrio en el majestuoso tejado curvo del Gran Patio que tengan el mismo tamaño. Aquí podrás descansar, tomar un café o simplemente disfrutar de la amplitud del espacio. Si prefieres deleitarte con una cena elegante, te recomendamos que te dirijas al Great Court Restaurant, situado sobre la sala de lectura.

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    Lujo exótico

    Abandona por un rato Europa y explora las culturas del Extremo Oriente a través de artículos de jade procedentes de China, objetos de cerámica de exquisita factura, armaduras samuráis y suntuosos grabados. Si te interesa conocer mejor las prácticas rituales de Australasia y la Polinesia, no dudes en visitar la interesante exposición Living and Dying ("Vivir y morir").

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