La habitación era de un tamaño adecuado aunque tiraba a pequeña. Nuestra estancia fue de 6 noches. Había poco espacio de almacenamiento de ropa (tuvimos que pedir más perchas, porque no había suficientes). El baño era lo mejor de la habitación, con una ducha que supera expectativas. Estuvimos durante el fin de semana (viernes y sábado noche) y el ruido de la calle y los clubes de alrededor eran insoportables incluso desde un piso 13. Los ventanales tienen muy mal aislamiento sonoro.
La localización del hotel es perfecta para visitar Boston, una ciudad muy fácil de recorrer a pie. Desayunamos en el hotel el último día y la verdad es que no es para tirar cohetes, un poco caro, muy poco recomendable (utilízamos vales descuento dados por el hotel al quejarnos por el ruido).
En la zona de recepción hay un futbolín y una máquina de Mortal Combat que utilizamos en varias ocasiones para amenirzarnos la noche. Aunque el hotel tiene un vibe de gente joven y moderna, las máquinas retro eran perfectas para nuestro grupo de edad (somos una pareja de 54 y 55 años). El hotel proporciona botellas de agua fría a demanda en una nevera junto a recepción. También tienen café y té, lo único es que no había opción de café descafeinado.
Por lo demás, un hotel muy recomendable, volveremos a visitar siempre y cuando no sea viernes o sábado noche (ir preparados con tapones de oídos).
PD: La vista desde la terraza es bastante recomendable. Variedad de comida en los alrededores con Chinatown muy cerca