Comenzando con el área exterior, demasiados deambulantes en el área, el ruido es demasiado fuerte ya a las 5:00 am ahí no se puede dormir más, desde los camiones, motoras y aviones ya q está muy cerca a un aeropuerto. En la noche los huéspedes de las habitaciones contiguas, se escucha TODO. El área del desayuno muy incómodo porque tienen unos jacuzzis innecesarios que ocupan el lugar donde sería mejor colocar mesas. El desayuno no hay más q 2 opciones y si no llegas antes de las 9:30 no café alcanza, todo demasiado controlado en cantidad. Las meseras nada amables, solo un chico mesero que nos atendió algunos días fue más amable. La habitación con jacuzzi amplio y limpio , solo que la temperatura del agua en la ducha era extremadamente caliente y no se podía poner tibia.