Los servicios del hotel fueron excelentes y la experiencia, en general, muy buena y cómoda. La habitación que nos asignaron fue uno de los mayores aciertos, ya que estaba ubicada a pocos pasos de la alberca, el jacuzzi y la playa, lo cual hizo la estancia mucho más práctica y agradable.
El personal se distinguió por su amabilidad, cortesía y atención en todo momento. Viajábamos con una persona de la tercera edad y siempre mostraron una actitud muy considerada, paciente y cercana con ella, lo cual se agradece mucho.
No obstante, observé que algunos meseros brindan una atención preferencial a huéspedes extranjeros, posiblemente por el tema de las propinas en dólares. Entiendo el contexto, pero en ciertos momentos la diferencia en el trato resulta bastante evidente.
En términos generales, es un hotel recomendable para descansar un par de días. Cuenta únicamente con tres restaurantes, por lo que sería importante que actualicen y respeten los horarios. Al hacer el check-in se entrega una hoja con los horarios de cada restaurante, pero estos no coinciden con la operación real.
Además, a partir de las 10:00 p.m. todo cierra, por lo que ya no es posible comer ni beber, incluso contando con el paquete todo incluido, lo cual puede ser un punto a considerar.
Es un hotel adecuado para estancias cortas y para quienes planean complementar su viaje realizando tours fuera del hotel.