Entramos en la habitación de madrugada, llovía y hacía frío.
Nos encontramos con un cartel que las estufas las encienden a ciertas hs de la noche, nunca las encendieron. Dormimos con gorros de lana y jersey. Al día siguiente preguntamos y dijeron que lo iban a mirar, como no nos decían nada, volvimos a preguntar nosotros y era que en todo el hotel no había calefacción. Pedimos más mantas y otra estufa y solo había un caloventor que tuvimos que dejar encendido toda la noche e ir apagándolo porque el aire se viciaba.
Cuando consultamos por una devolución nos dijeron que si, al no llegar volvimos a preguntar y nos dijeron que ese día la persona encargada llegaba más tarde y era justo nuestro día de check out. A los dos días nos envían un descuento para una próxima reserva de un 5%, les envié un Mail que nunca respondieron ya que lo lógico es hacer un descuento sobre la reserva hecha ya que nunca volveríamos a este hotel. Seguimos esperando. El ascensor la última revisión fue en 2016.