Hotel muy bien situado, en pleno centro, con buenas instalaciones, gran habitación y cuarto de baño, con amenities de muchos tipos y de buena marca. Desayuno tipo buffet abundante y variado. Hasta aquí lo positivo. Como contrapartida, el personal de recepción es poco colaborador y bastante seco, la reposición de los productos del baño brilla por su ausencia, aún siendo un 5 estrellas, el servicio de recogida en el aeropuerto es caro (80 euros por trayecto), pero el conductor llega 20 minutos tarde (en honor a la verdad, al quejarnos tuvieron el detalle de no cobrárnoslo), y el colmo es que solo dejan un paraguas pequeño por habitación, de manera que, si llueve, te mojas, porque es totalmente insuficiente. Una persona llamada Andreea, de recepción, fue inflexible en cuanto a no prestar un segundo. En conjunto, ese trato desmerece mucho la experiencia.