En la habitación teniamos un saltamontes de grandes dimensiones, supongo que al hacer la habitación y abrir la ventana para ventilar, como estabamos cerca del bosque, entraria solo, la verdad fue divertido ver a mi hijo y mujer gritando para que lo atrapara, a priori, logré que saltara por la ventana y no sufrió daño alguno.
La habitación estaba limpia, por gentileza nos regalaron dos botellas de agua, agradecidos por el gesto.
Si que hubo un pequeño incidente a la hora de hacer el checkout, habia solicitado la cena en recepción al entrar porque era más económico gestionarla desde recepción y al parecer, tambien la cobraron en el restaurante, al hacer la factura, eso sí, me descontaron la cena de recepción, con lo cual pagamos unos € de más.
Pero en resumen, fue una estancia buena que si nos surge, repetiremos.