Aceptable para una estancia corta pero no más. Las camas regular, las almohadas son muy bajas, las duchas son fijas, no se pueden mover y mucho cuidado: el agua puede salir ardiendo. Los botones de la luz tienen una distribución extraña: activan luces inesperadas. Las habitaciones tienen nevera pero tiene truco para que funcionen y conviene preguntar al personal para saberlo. Lo peor de todo es la insonorización: nula. Te enteras de todo lo que están hablando y viendo en la tele en las habitaciones contiguas. El horario de desayuno se queda corto.
La recepción cierra por las noches aunque hay un teléfono por si fuera necesario. Un detalle importante que puede tener un impacto psicológico en quienes lo pasamos mal en aquellos tiempos es que aún hay indicaciones en las habitaciones de las medidas tomadas durante la pandemia de coronavirus. Creo que, en pleno 2026, estas cosas están completamente obsoletas y deberían retirarse. Son un mal recuerdo de una mala época. Si las reemplazan por unas instrucciones de la nevera, perfecto.
Por otro lado, tiene instalado aire acondicionado pero no lo tienen activado. Por lo tanto, es como si no hubiese aire. Recomiendo tenerlo en cuenta por el calor. Considero que es un punto importante a mejorar. Podría ser un hotel muy bueno si le pusiesen aire, mejorasen las camas y reemplazasen las duchas. Todo esto con el fin de mejorar, claro. Hay parada de bus urbano cerca, el C.