Nos quedamos solo una noche por qué viajamos para asistir a una boda. El Hotel es pequeño, con aire de ser acogedor y familiar.
Tiene un edificio principal de madera estilo rústico, de apariencia nueva, donde está el lobby y el restaurante.
Tiene un área de estacionamiento gratuito, la propiedad en sí es grande, rodeada de bosques y hay que cruzar un lindo puente de madera para llegar a las habitaciones
Las habitaciones son cabañas de madera estilo rústico, muy lindas, cuentan con aire acondicionado, también cuenta con buena iluminación y un ventilador de techo (sin embargo no se puede regular en el ventilador)
Cuenta con un baño amplio, con regadera con agua caliente
La cama es cómoda y para dos persona
Cuenta con una pequeña refrigerados para guardar refrescos o agua, no incluye nada ni tampoco snacks.
La habitación cuenta con una máquina para realizar cafe gratis.
Es una habitación para disfrutar la naturaleza, no cuenta con televisión, si hay buen internet wifi tanto en la habitación y el área común.
El único contra que no nos gustó fue el desayuno incluido, donde los ingredientes no era y se cocina con mucha grasas, el jugo de naranja no era natural (era de paquete de preparación instantánea) realmente el desayuno fue el único punto bajo
El personal muy amable y atento
Si regresaríamos definitivamente , pero no desayunaríamos 😉