Instalaciones de 4 estrellas, pero nada recomendado para familias
Es nuestro tercer año en este hotel y las instalaciones, comida y piscina siguen siendo de notable alto. Sin embargo, no volveremos porque la gestión de cara a las familias es pésima.
No permiten camas supletorias, obligando a los padres a separarse en habitaciones distintas si viajan con niños mayores de 5 años. Para colmo, este año el ambiente en la piscina ha sido horrible: permiten que la gente beba dentro del agua, presenciamos adultos borrachos e incluso desnudos frente a los menores, mientras que a los niños se les prohíbe jugar o tirarse al agua.
Si permiten este tipo de turismo desfasado, deberían declararlo hotel "Solo Adultos", porque la convivencia actual con niños es insostenible. Una pena, no volveremos.