La ubicación es excelente, muy céntrica, a dos cuadras de la parroquia de San Miguel Arcángel, las instalaciones son buenas y todo muy limpio, Las habitaciones que dan a la calle tienen balcón y el ruido de la calle, incluso rodamiento de los
autos se escucha mucho y no permite dormir, la segunda noche pedí a los encargados el cambio a una habitación interna pero me dijeron que no era posible, me proporcionaron unos tapones para oídos en su lugar. La terraza es muy agradable y tiene magníficas vistas. El servicio de estacionamiento no está incluido, se cobran $250 por día y el estacionamiento se encuentra a cuadra y media del hotel, se tienen que dejar las llaves del auto porque de ahí supuestamente se lo llevan a otra pensión. En algunas reseñas de Google decía que incluía desayuno, pero eso no es correcto, el hotel no cuenta con servicio de cocina.