Mi experiencia fue muy mala y, desafortunadamente, el problema no fue solo el limpieza que no se hizo de la habitación, sino la forma en que el hotel manejó la situación.
Durante mi estancia hubo días en los que simplemente no hicieron la habitación. Además, el piso permanecía pegajoso ñ, las toallas rotas y sucias y con una evidente falta de limpieza. Al reportarlo esperaba una solución inmediata, pero la atención fue muy deficiente.
Me canalizaron con el director del hotel para atender mi queja; sin embargo, durante la llamada la actitud fue poco profesional y terminó colgándome el teléfono sin resolver el problema. Ante esta situación, no tuve más opción que presentar una queja formal ante el corporativo.
Los errores pueden ocurrir en cualquier hotel, pero la diferencia la hace la forma en que se atienden. En este caso, tanto la falta de limpieza como el trato recibido fueron muy decepcionantes. Espero que tomen medidas para mejorar, porque la experiencia estuvo muy por debajo de lo esperado.