Opinión verificada
2/10 Mala
15 jul. 2019
Aparecieron unas sandalias de esparto detrás de las cortinas y no eran nuestras. La ducha tenía una alcachofa fija, no pudiéndote duchar sin mojarte el pelo. En la recepción no había nadie, el que estaba en el bar atendía la recepción y doblaba toallas. Por el precio de la habitación y las instalaciones no se merece pagar ese dinero.

















