El Riad en sí es fantástico. Son dos edificios independientes, conectados por el tejado, con diferentes zonas de aguas (piscina muy digna en un lado y yacuzzi en el otro) acompañadas por tumbonas, mesas y sillas para poder comer a cualquier hora...
Todos los espacios, bien interiores como exteriores, están diseñados con mucho gusto y elegancia.
Las habitaciones amplias y cómodas, todas equipadas con aire acondicionado, hacen que realmente disfrutes de la estancia.
El servicio de cocina desayunos-cenas-aperitivos es variado y de calidad, con lo que una cena en el rooftop con la luz de las velas o un snack a media tarde es ideal mientras disfrutas de la piscina...
El personal es atento y muy servicial, todo el equipo se esfuerza para que tu estancia sea un verdadero placer.