Se trata de un pequeño hotelito que se encuentra justo en la mejor zona de Tossa, en la entrada de la zona del castillo, al lado de la playa y en el centro de todos los restaurantes, tiendas, bares etc. La verdad que mejor ubicación en unas vacaciones no se puede pedir. El servicio del hotel es magnifico, con una buena limpieza (lo cual consideró importante) y muy buen desayuno. Como único contra, se debe señalar la falta de aire acondicionado en la habitación que provocaba el hecho de encontrarte como en una sauna. A mi parecer este hostal ganaría por goleada si instalara aire acondicionado. Por lo demás todo muy aceptable, aunque me hubiera gustado encontrarme algún detalle a mi llegada al hotel como lo típico de gel, champú, jabón de manos etc...