Por lo general, hemos acertado con la elección de este hotel, típico hotel de montaña por su confort, situación, vistas immejorables y tranquilo ya que está apartado de cualquier centro comercial. Escogimos media pensión, la cena un poco escasa en cantidad (ya que es el menú del día) aunque muy bien elaborado, el desayuno correcto en variedad. Aconsejo si tienen que ir a Naturlandia ya que está a escasos 3 Km. del parque. En referencia a las instalaciones, muy limpia la piscina aunque lógicamente el agua muy fría (aún siendo verano), zona de juegos (petanca, pin-pon, zona verde), en el interior sala de juegos y lectura, gimnasio (aunque no accedimos).
La habitación (en nuestro caso) escogimos una triple de gama superior, igual a la que refleja en la foto, toda de madera y para la niña una cama en la parte superior subiendo unas escaleras (todo un acierto). El trato del personal, correcto.
Por poner alguna nota negativa, sólo necesitaría pequeños arreglos, por el paso del tiempo y rozaduras en los pasillos por el carrito, pero que no nos han afectado en nuestra estancia.