Durante mucho tiempo hemos sido clientes del South Beach y hemos sido testigos del total abandono en que cayó. Lástima. Resulta que ahora lo están remodelando, pero estoy en total desacuerdo en que se admitieran huéspedes. Mis padres y yo nos sentimos muy mal entre escombros, ruido de maquinaria y suciedad. La zona de la piscina era deplorable. No disfrutamos para nada la estadía. Consumimos bastante dinero en el restaurante pero sintiéndonos terriblemente mal por las condiciones de la propiedad. Incluso, cambiamos dos veces de habitación. La primera porque daba frente a los escombros en el área de piscina, se oía fuerte el ruido de la construcción y del bar. La otra porque el baño tenía fugas de agua, pero resulta que al indicarle ésto al recepcionista, Anthony, él se expresó de forma grosera, diciendo "que no estaban contentos antes [con el deterioro] ni tampoco ahora [con la remodelación]." ¡Eso es una barbaridad, qué falta de gentileza y profesionalismo! Mientras el hotel esté en remodelación NO RECOMIENDO visitarlo y me da rabia que al reservar NO se advirtiera la situación. Era difícil acceder a la playa con los escombros y en una ocasión, cuando regresaba con mi perrita, nos cayeron chispas de soldadura porque olvidaron que habían huéspedes. Mis padres son adultos mayores y merecían disfrutar.