Elegí este hotel por su conveniente cercanía a la línea del metro Chuō Sobu. Mi vuelo salía muy temprano y fue muy sencillo hacer self-checkout y tomar un taxi en la estación hacia la Keisei Ueno Station, me cobraron ¥1700 yen por ese trayecto en la madrugada.
Hay muchos sitios de comida tradicional japonesa en la calle entre la estación y el hotel. También hay una cafetería en el primer piso. La estación tiene un SevenEleven y a un costado hay un Family Mart. Las camas son cómodas, el staff fue muy amable con nosotros, la habitación que elegimos tenía un sofá y un pequeño balcón. Los trenes y los sonidos de la estación se escuchaban desde la habitación, si eres una persona de sueño ligero, considera este detalle, si eres de sueño pesado, no será ninguna dificultad. ¡Volvería a hospedarme en este hotel!