Una de las peores experiencias que he tenido en un hotel. Llegamos pasada la hora del check-in y la habitación ni siquiera estaba lista. No había nadie en recepción para atendernos y los números de contacto que dejan simplemente no funcionan, por lo que fue imposible obtener ayuda al momento.
Al entrar, nos encontramos con otro problema: no había toallas para bañarse. Además, la habitación no tiene Wi-Fi; el internet solo funciona en la terraza. En pleno 2026, esto es completamente inaceptable.
Había un olor terrible en toda la habitación,a huevo podrido literalmente, el servicio sanitario botaba agua, el lava manos botaba todo el agua…las toallas olían súper mal.
La falta de organización, la ausencia de personal, la imposibilidad de comunicarse con alguien y la cantidad de servicios básicos que faltan hacen que este lugar deje muchísimo que desear. No volvería y definitivamente no lo recomendaría a nadie.