Opinión verificada
4/10 Regular
Gonzalo
15 oct. 2026
Nos decantamos por este alojamiento porque no está mal situado y porque las fotos de las habitaciones nos parecieron que estaban muy bien (eran de diseño moderno y elegante, se ve que lo diseñó un buen arquitecto), pero nuestra habitación estaba MUY vieja, sobre todo el baño y la ducha. Además el servicio de limpieza brillaba por su ausencia, ya que había por el suelo unas bolas de polvo impresionantes y las valdas con mucho polvo también. Eso si, la cama era cómoda y las sábanas perfectas e impolutas.
Desde luego, las habitaciones necesitan una reforma.
El servicio de limpieza es cada dos días y si quieres que sea diario tienes que pagar un extra… El segundo día pedimos que nos cambiaran las toallas y nos las cambiaron (eran las típicas toallas a las que les cuesta mucho secar), pero el cuarto día, nos pidieron un extra por cambiarlas… sorprendente. No era mucho (unos 3€, pero nos pareció un detalle muy feo). Disponen de lavadora y secadora que puede estar demandada por los huéspedes.
No soy de escribir malas críticas, pero esta vez las escribo porque las imágenes me llevaron a tomar una decisión equivocada y espero que mi punto de vista ayude a otros viajeros.
Si volviera a Pekín, no repetiría este hotel, e iría a uno un poco más cerca de la calle peatonal de Wangfujing (aunque no vi ninguno que me entusiasmara), que dispusiera de desayuno.





















