Es un hotel muy bien situado, cerca de Santa Maria Novella; el personal es muy atento, aunque llegué a las 7 de la mañana, me guardaron las maletas hasta la hora del checkin pues yo tenia que ir a la universidad en la mañana; el desayuno es de muy buena calidad y completo, platos salados frios y calientes, habia panes y tortas y croissants, cafe de buena calidad, todo muy bueno. La habitacion estaba muy limpia y comoda, habia detalles de buena calidad como el shampoo. Ademas me llamaron un taxi para irme al aeropuerto.
El unico problema que tuve es que la señora de la limpieza se llevó sin querer una toalla mía, muy parecida a las toallas del hotel, cuando reclamé me dejaron pasar al cuarto donde organizaban el tema de la limpieza de la ropa de cama y baño, pero era imposible encontrar la mia por la cantidad, asi que me dieron un juego de toallas para compensarme, fue un gesto delicado, no todos los hoteles son tan corteses y amables con sus clientes. De visitar nuevamente a Firenze me alojaré sin dudas en el Alba Palace.